viernes, 20 de noviembre de 2009

Dos cerebros

Pues eso, un video que me han pasao que cuenta las ya clásicas diferencias entre el cerbro del hombre y de la mujer, pero de una forma bastante cachonda. Tambien da pa debatir


jueves, 19 de noviembre de 2009

DOWNSIZING: que "bonito" anglicismo

Un artículo interesante, y de actualidad...en muchos casos. Es un poco largo, pero ameno de leer.


¿Es el downsizing una estrategia verdaderamente rentable para la empresa?

Por Mario Naranjo

Las empresas para competir y sobrevivir en el mercado y superar la reducción de sus márgenes en épocas de crisis económica creciente, se han visto obligadas a recurrir a muchas estrategias optando por fusiones, alianzas estratégicas, cierres, reducciones, reestructuraciones, innovación de maquinaria y equipo, outsourcing, la reconfiguración de los puestos de trabajo, eliminación de niveles jerárquicos excesivos y finalmente como alternativa implantar la aplicación del downsizing.

Pero, ¿cómo podemos definir éste término? En los estudios sobre reducciones de plantilla pueden encontrarse términos muy relacionados como reestructuración, downsizing y recorte de plantilla.

Poniendo en relación los tres términos su denominador común es que todos ellos se refieren a la reducción del tamaño de la empresa. No obstante, es muy distinto que la reducción del tamaño se deba a una reducción en el ámbito geográfico, en el de producto o en la eliminación de niveles jerárquicos.

El término reestructuración, entendido de forma amplia, puede implicar un cambio en cualquiera de los tres ámbitos. La reestructuración, entendida como cambio, puede afectar a la estrategia y/o a la estructura organizativa y económico-financiera. Sobre downsizing, no existe una única definición aceptada por todos los estudiosos, así cuando se define de forma restrictiva, se utiliza para referirse a despidos. Por el contrario, cuando se define en sentido amplio se alude a las diversas formas de reducir el personal tales como, además de despidos, prejubilaciones y bajas incentivadas.

El término más amplio es el de reestructuración. Si entendemos ésta como un proceso que se pone en marcha como consecuencia de factores internos y/o externos y que afecta a los aspectos internos de las organizaciones (a su estructura y/o a su estrategia), tanto el downsizing como las reducciones de plantilla podrían incluirse dentro de la expresión reestructuración. Finalmente, con la expresión recorte de plantilla se alude a una política de RRHH dirigida a la disminución del número de empleados, con independencia de los medios concretos para lograrlo.

Tradicionalmente, se han aducido causas económicas para explicar los recortes de plantillas, argumentando que son necesarios para hacer frente a una crisis económica o bien para mejorar la situación económica y financiera de la empresa. En cualquier caso, el objetivo siempre es el mismo: la búsqueda de la eficiencia. Sin embargo, este motivo puede ponerse en tela de juicio por dos razones: por una parte, los recortes son llevados a cabo también por organizaciones rentables y saneadas, y, por otra, la evidencia empírica no es concluyente a la hora de mostrar que los recortes de plantilla conducen a una mejora de los resultados, señalando que en muchos casos el efecto es negativo.

La reducción de plantilla de una empresa puede ser un acto moralmente irreprochable. Pero deja de ser ético cuando se llega a esa situación por negligencia o falta de fortaleza en buscar y aplicar soluciones más imaginativas. Reducir tamaño no siempre es la única ni la mejor alternativa que puede encontrarse. Hay otros modos para evitar la pérdida de empleo; por ejemplo, buscar nuevos mercados o innovar productos. Tampoco es aceptable llevar a cabo reducciones de modo desconsiderado con las personas, o sin tener en cuenta las futuras deficiencias de la organización ocasionadas por la reducción. No hay que perder de vista que la reducción de tamaño implica unas reacciones sociales que afectan a los resultados económicos. Cada vez está más claro que el recorte de costes laborales no siempre es sinónimo de una mayor competitividad y rentabilidad a largo plazo.

Existen empresas que, al reducir el tamaño, reducen también la eficacia. En realidad, el valor de las empresas no sólo es lo que muestra la contabilidad; las empresas tienen un "capital humano" que puede ser destruido con los despidos. La reducción de talento intelectual, de experiencia, de memoria del pasado, es una pérdida de valor para toda la empresa, obviamente, también para el accionista.

En ocasiones se despiden personas cuya efectividad no se descubre bien hasta que faltan. Y el servicio puede hacerse tan deficiente que conlleve pérdida de clientes u otros perjuicios. Por otra parte, en los empleados que quedan puede haber una quiebra de la lealtad a la empresa y de la motivación por el trabajo al percibir el trato dado a sus compañeros despedidos.

Los efectos del downsizing sobre los supervivientes son importantes, incluyendo aumento del estrés por la duda acerca de su futuro, reducción de oportunidades en la carrera profesional y disminución de la lealtad con la empresa También el crecimiento futuro pueda quedar en entredicho por la reducción de tamaño de la empresa. Disminuir costes hoy puede impedir lograr mayores ingresos mañana.

El downsizing puede entorpecer más que ser beneficiosos sólo si no es puesto en práctica de una manera adecuada. Es indudable que si una empresa se plantea en varias ocasiones el hecho de llevar cambios en su estructura con el fin de adelgazar la empresa, entre otras cosas, puede llegar un momento en el que su capital humano tema perder su puesto de trabajo, con lo que su concentración en las tareas que lleva a cabo puede disminuir considerablemente, al igual que su sentido empresarial, su identificación con la empresa. Sin embargo, si el downsizing es aplicado de una manera correcta y basada en el sentido común, esto no tiene porque suceder, y las organizaciones obtendrán más beneficios que desventajas.

La realidad ha demostrado que el downsizing es un concepto muy provechoso tanto para las grandes organizaciones como para las PYMES. Pero también es cierto que cada organización aplica el downsizing como cree conveniente y lo adapta a sus circunstancias concretas, lo que determina el éxito o fracaso de su puesta en práctica.


martes, 17 de noviembre de 2009

Coaching DelaPeich Piña Colada: Las diez reglas de la buena suerte

Dedicado a la gente de mi alrededor.......y gratis!!!! :-)


La primera regla de la buena suerte establece que la suerte no dura demasiado tiempo porque no depende de uno, mientras que la buena suerte la crea uno mismo, por lo que dura siempre.

La segunda regla de la buena suerte dice que muchos son los que quieren tener buena suerte, pero pocos los que decidimos ir a por ella.

La tercera regla, que sostiene que, si ahora no tienes buena suerte, tal vez sea porque las circunstancias (tus circunstancias) son las de siempre. Para que la buena suerte llegue es conveniente crear nuevas circunstancias.

La cuarta regla de la buena suerte afirma que preparar las circunstancias para la buena suerte no significa buscar sólo el beneficio propio, sino que crear circunstancias para que otros ganen también atrae la buena suerte, que no es más que compartir.

La quinta regla, cuyo enunciado es el siguiente: si se deja para mañana la preparación de las circunstancias, la buena suerte quizá nunca llegue.

La sexta regla enseña lo siguiente: "Aun bajo las circunstancias aparentemente necesarias, a veces la buena suerte no llega. Busca en los pequeños detalles circunstancias aparentemente innecesarias, pero imprescindibles".

La séptima regla señala que, a los que sólo creen en el azar, crear circunstancias les resulta absurdo, mientras que, a quienes se dedican a crear circunstancias, el azar no les preocupa.

La regla número ocho, sentencia que nadie puede vender suerte. La buena suerte no se vende. Hay que desconfiar de los vendedores de suerte.

La novena regla mantiene que, cuando ya se han creado todas las circunstancias, hay que tener paciencia y no abandonar.

La décima y última regla afirma que crear buena suerte es preparar las circunstancias a la oportunidad. Ahora bien, la oportunidad no es cuestión de suerte o de azar, sino que la oportunidad siempre está ahí.

[Extraído de un libro que se titula "la buena suerte".....como no podia ser de otra manera]

Síndrome del superviviente (quedarse en la empresa)

Síndrome del superviviente, quedarse en la empresa tras un despido

Cuando una empresa empieza a despedir personal masivamente, los empleados que mantienen su puesto de trabajo suelen padecer lo que se conoce como síndrome del superviviente.

El personal que permanece en la organización se muestra angustiado por la carga de trabajo adicional que recibe y el sentimiento de culpa que padece. Muchos se preguntan:"¿por qué él y no yo?", pensando en los compañeros a los que han despedido, y al mismo tiempo piensan: "¿cuándo me tocará a mí?".

El síndrome del superviviente puede hacer que la moral de los que permanecen decaiga, sobre todo si ha habido varias reestructuraciones sucesivas.

Cuando la moral es baja se reduce la productividad y se hace necesaria una nueva reestructuración. Esto puede ocurrir sucesivamente hasta la desaparición de la empresa.

Para evitarlo, una de las medidas recomendables es comunicar, siendo realistas, cuál es el alcance de la reestructuración, sus razones y métodos, y sobretodo asegurar a los que se quedan en la plantilla. De lo contrario, la continuidad de la empresa puede peligrar seriamente.
[ Comunicar el despido ]
La fase de comunicar el despido a veces exige crudeza, pero nunca debe llevarse a cabo con desprecio o malos modos, ya que la credibilidad de la dirección y muchas veces de los sindicatos está en juego.

Aunque parezca increíble, son tantos los procesos de reestructuración de plantillas que se han llevado a cabo en los últimos años que los profesionales han aprendido a vivir con esa posibilidad.

Lo único que necesitan para continuar trabajando a buen ritmo es saber qué está pasando, por qué y cómo les va a afectar, para así poder adaptarse a la nueva situación.

De cara al exterior, tener una conducta intachable en un proceso de despidos permite mantener una buena imagen, lo cual facilita la captación de los mejores candidatos cuando la empresa pueda volver a contratar.
[ Recolocar el personal ]
Una vez la empresa decide de qué personas va a prescindir y se lo comunica, debe acompañar el proceso de un plan social que incluya entre otras medidas el outplacement, es decir, la ayuda al personal al que se despide en la búsqueda un nuevo puesto de trabajo fuera de la empresa.

El lento declive de la Europa industrial




Una interesante reflexión sobre el "futuro" de la VIEJA Europa; más que parque temático al estilo de los paises como Emiratos Arabes a mí se me antojaba más tipo MUSEO del pasado.


¿Y por qué no?