viernes, 20 de noviembre de 2009
Dos cerebros
jueves, 19 de noviembre de 2009
DOWNSIZING: que "bonito" anglicismo
¿Es el downsizing un
Por M
| L |
Pero, ¿cómo podemos definir éste término? En los estudios sobre reducciones de pl
Poniendo en rel
El término reestructur
El término más
Tr
L
Existen empres
En oc
Los efectos del downsizing sobre los supervivientes son import
El downsizing puede entorpecer más que ser beneficiosos sólo si no es puesto en práctic
L
martes, 17 de noviembre de 2009
Coaching DelaPeich Piña Colada: Las diez reglas de la buena suerte
La primera regla de la buena suerte establece que la suerte no dura demasiado tiempo porque no depende de uno, mientras que la buena suerte la crea uno mismo, por lo que dura siempre.
La segunda regla de la buena suerte dice que muchos son los que quieren tener buena suerte, pero pocos los que decidimos ir a por ella.
La tercera regla, que sostiene que, si ahora no tienes buena suerte, tal vez sea porque las circunstancias (tus circunstancias) son las de siempre. Para que la buena suerte llegue es conveniente crear nuevas circunstancias.
La cuarta regla de la buena suerte afirma que preparar las circunstancias para la buena suerte no significa buscar sólo el beneficio propio, sino que crear circunstancias para que otros ganen también atrae la buena suerte, que no es más que compartir.
La quinta regla, cuyo enunciado es el siguiente: si se deja para mañana la preparación de las circunstancias, la buena suerte quizá nunca llegue.
La sexta regla enseña lo siguiente: "Aun bajo las circunstancias aparentemente necesarias, a veces la buena suerte no llega. Busca en los pequeños detalles circunstancias aparentemente innecesarias, pero imprescindibles".
La séptima regla señala que, a los que sólo creen en el azar, crear circunstancias les resulta absurdo, mientras que, a quienes se dedican a crear circunstancias, el azar no les preocupa.
La regla número ocho, sentencia que nadie puede vender suerte. La buena suerte no se vende. Hay que desconfiar de los vendedores de suerte.
La novena regla mantiene que, cuando ya se han creado todas las circunstancias, hay que tener paciencia y no abandonar.
La décima y última regla afirma que crear buena suerte es preparar las circunstancias a la oportunidad. Ahora bien, la oportunidad no es cuestión de suerte o de azar, sino que la oportunidad siempre está ahí.
[Extraído de un libro que se titula "la buena suerte".....como no podia ser de otra manera]
Síndrome del superviviente (quedarse en la empresa)
Síndrome del superviviente, quedarse en la empresa tras un despido
Cuando una empresa empieza a despedir personal masivamente, los empleados que mantienen su puesto de trabajo suelen padecer lo que se conoce como síndrome del superviviente.[ Comunicar el despido ]
El personal que permanece en la organización se muestra angustiado por la carga de trabajo adicional que recibe y el sentimiento de culpa que padece. Muchos se preguntan:"¿por qué él y no yo?", pensando en los compañeros a los que han despedido, y al mismo tiempo piensan: "¿cuándo me tocará a mí?".
El síndrome del superviviente puede hacer que la moral de los que permanecen decaiga, sobre todo si ha habido varias reestructuraciones sucesivas.
Cuando la moral es baja se reduce la productividad y se hace necesaria una nueva reestructuración. Esto puede ocurrir sucesivamente hasta la desaparición de la empresa.
Para evitarlo, una de las medidas recomendables es comunicar, siendo realistas, cuál es el alcance de la reestructuración, sus razones y métodos, y sobretodo asegurar a los que se quedan en la plantilla. De lo contrario, la continuidad de la empresa puede peligrar seriamente.
La fase de comunicar el despido a veces exige crudeza, pero nunca debe llevarse a cabo con desprecio o malos modos, ya que la credibilidad de la dirección y muchas veces de los sindicatos está en juego.[ Recolocar el personal ]
Aunque parezca increíble, son tantos los procesos de reestructuración de plantillas que se han llevado a cabo en los últimos años que los profesionales han aprendido a vivir con esa posibilidad.
Lo único que necesitan para continuar trabajando a buen ritmo es saber qué está pasando, por qué y cómo les va a afectar, para así poder adaptarse a la nueva situación.
De cara al exterior, tener una conducta intachable en un proceso de despidos permite mantener una buena imagen, lo cual facilita la captación de los mejores candidatos cuando la empresa pueda volver a contratar.
Una vez la empresa decide de qué personas va a prescindir y se lo comunica, debe acompañar el proceso de un plan social que incluya entre otras medidas el outplacement, es decir, la ayuda al personal al que se despide en la búsqueda un nuevo puesto de trabajo fuera de la empresa.